Algunos datos sobre el turismo sexual

turismo sexual

El turismo sexual es un tema relativamente reciente pero cada vez más extendido. Se trata de viajes en que el turista se desplaza desde su lugar de residencia a un destino concreto donde poder obtener sexo a cambio de una cantidad que le resulte económica. El promedio de edad de las personas que hacen una viaje con motivaciones eróticas es de entre 25 y 50 años, y a pesar de lo que en un principio pueda pensarse los turistas sexuales son tanto hombres como mujeres, y… tanto solteros como casados o en pareja.

Sin embargo, aunque en un principio se dé por hecho que el turista está buscando sin más sexo por dinero, como una transacción comercial fría, en muchas ocasiones el dinero no resulta un factor decisivo en el viaje del turista sexual, que a menudo viaja impulsado por un desengaño amoroso en su lugar de residencia o una crisis personal, en busca del afecto y el cariño de una nueva persona que no tenga que ver con su entorno habitual.

También es verdad que algunos turistas sexuales se convierten en ellos sin conciencia, más bien por ingenuidad, al ignorar los beneficios que indirectamente obtendrá esa persona local tan especial que acaba de conocer inesperadamente durante sus vacaciones. Estos beneficios indirectos del romance van desde lujosas cenas y regalos, hasta “préstamos económicos” de emergencia que se solicitan cuando llega el grado de confianza suficiente.

Destinos más populares

Los destinos más conocidos como receptores de turismo sexual son Tailandia, Cuba o Brasil. Sin embargo, en Europa también existe, y mucho. Amsterdam y su Barrio Rojo son la meca europea de los amantes del ocio sexual. La República Checa también juega un papel relevante, con una oferta más tradicional. Por lo que respecta España, hay cinco zonas donde se concentra la actividad sexual de prostitutas: Valencia, Salamanca, Barcelona, Córdoba y Sevilla.

Las mujeres también lo buscan

Como comentábamos al inicio del artículo, el turismo sexual para mujeres también existe, pero con algunas diferencias respecto al masculino. Principalmente la diferencia radica en una menor agresividad del cliente. No hablamos de violencia, sino de la explicitud del intercambio. Las mujeres buscan más un viaje romántico que un viaje sexual, un romance exótico que suelen encontrar en países como Jamaica o Barbados con los llamados “beach boys”.

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