Los estadounidenses de más de 50 años son los que tienen más aventuras extramatrimoniales

pexels-photo-415322

En ocasiones, es interesante saber qué ocurre fuera de nuestras fronteras. Por eso, hoy, os traemos un estudio realizado por Nicholas H. Wolfinger de la Universidad de Utah, y que plantea la hipótesis de que una de las razones por las que los hombres de entre 50 y 60 años buscan relaciones sexuales fuera de su matrimonio tan a menudo es a causa de la época en la que fueron criados. Hoy en día, en nuestro país, podría ser el equivalente de quienes buscan “Putas Bcn” y similares en Google para disfrutar del sexo con profesionales, aunque no es la única opción.

“Las personas de cincuenta y sesenta años que han alcanzado la mayoría de edad después de la revolución sexual han tenido más parejas sexuales en sus vidas que sus compatriotas más jóvenes”, escribe. “Y después de culminar alrededor de 1990, el sexo adolescente ha disminuido significativamente”.

Mientras que los estadounidenses más jóvenes pueden ser vistos como más abiertos de mente en cuanto a sexo, el estudio ha encontrado que son los de edad avanzada quienes tienen aventuras extramaritales con más frecuencia.

El estudio, titulado “La brecha de la nueva generación de América en el sexo extramarital” y publicado el 5 de julio por el Instituto de Estudios de la Familia, revela que el 20 por ciento de los estadounidenses casados mayores de 55 años afirman haber tenido relaciones sexuales extramatrimoniales.

Los resultados del estudio se extrapolaron sobre la base de la pregunta de la Encuesta Social General: “¿Alguna vez ha tenido relaciones sexuales con otra persona que no sea su esposo o esposa mientras estuvo casado?”

Otro factor que probablemente sea, en parte, responsable de la subida de las relaciones extramatrimoniales entre las personas mayores es la prevalencia de medicamentos como Viagra, que combaten la disfunción eréctil, y otros que pueden aumentar la testosterona o el estrógeno. Como señala Wolfinger, estas drogas sólo aparecieron en el mercado hace unos 20 años.

“Tienen la salud física para expresar su sexualidad en la vejez”, dijo Helen E. Fisher, un profesor de investigación de antropología en Rutgers, The New York Times para un artículo de 2008 sobre la creciente tasa de infidelidad.

Aunque el estudio de Wolfinger también asegura que hoy, en día, muchas menos personas creen que el sexo marital es “malo” que en el año 2.000, también concluye con que la pérdida de interés en los jóvenes asegura que podemos anticipar el futuro de un matrimonio más monógamo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *