El método karezza del sexo

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Por lo general, siempre hemos entendido el orgasmo como la finalidad de cualquier encuentro sexual. Y ha sido así sin importar la compañera sexual: con una pareja estable, con follamigas o con putas de lujo en Barcelona.

El método karezza ha llegado para quitarnos esta idea de la cabeza. Se trata de una tendencia cada vez más popular que busca reavivar la llama en las relaciones sexuales de todo el mundo. Pretende que dejemos de tener el clímax del sexo como el punto central del encuentro y, entre otros, ayudar al tratamiento de diversos trastornos sexuales, como pueden ser el vaginismo, la adicción al sexo o la disfunción eréctil, ya que elimina la idea de “rendir en la cama”.

Más profundo que el sexo convencional

“Karezza” viene de la palabra “caricia” en italiano (“carezza”), y ha sido la escogida para dar nombre a esta práctica porque la intención es que la relación sexual se centre en el contacto físico, en el afecto, y no en la consecución del orgasmo.

Comienza con una propuesta de dos semanas sin relaciones sexuales. Sin embargo, mientras, se van introduciendo algunas de las prácticas “karezzianas”: sentarse cara a cara y entrelazar las manos, mirándose a los ojos; bailar desnudos, abrazarse durante más de un minuto, acariciarse, etc. En este periodo, aseguran los profesionales, se hace el amor sin relaciones sexuales.

Una vez pasado este tiempo, llega el momento en el que se puede llevar a cabo la penetración, pero sin buscar el orgasmo como objetivo. Se recomienda empezar con la posición de la cuchara, y que la mujer termine girándose para que estén ambos cara a cara.

Amor verdadero

Dicen los expertos que esta tendencia busca establecer un compañerismo espiritual, por lo que se trata de una práctica pensada para parejas estables o que quieran serlo. Relaciones en las que se busque la unión y el desarrollo mutuo del alma, dejando de lado la satisfacción efímera y apasionada, olvidando el orgasmo como finalidad de las relaciones en la alcoba.

En la karezza, se necesita tiempo, calma, imaginación y contacto físico, pero sobran las palabras. Se busca la estabilidad emocional y el bienestar profundo.

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