¿Qué es un trastorno de la personalidad?

Un trastorno de la personalidad es un trastorno mental que se caracteriza porque quienes lo padecen presentan un patrón de pensamiento obsesivo, que marca su manera de sentir y de comportarse, dificultando su normal desempeño cotidiano, porque altera su percepción de las situaciones y la de las personas que le rodean. 

Quienes padecen un trastorno de la personalidad ven afectadas sus relaciones familiares, sus relaciones sociales y de trabajo, por lo que, dependiendo de la gravedad del trastorno, puede convertirse en una patología incapacitante, si quien la padece no recibe un tratamiento médico adecuado.

Generalmente,  quienes padecen trastornos de la personalidad no concientizan que sufren un trastorno que solamente se supera con tratamiento médico. Ellos consideran que su percepción de las personas y las situaciones es "normal" y suelen culpar a quienes les rodean de sus dificultades; tienen ideas como, "no me comprenden", "tienen una mala disposición hacia mí". Pero en realidad, tienen dificultades o problemas que ellos mismos han generado. 

Por otra parte, a las personas que les rodean, incluso familiares y amigos, les cuesta comprender que estas personas sufren un trastorno y que necesitan ser atendidos por un especialista. La justifican o la juzgan de una manera inadecuada: "ella es mala por naturaleza", "se puso violento porque tuvo un mal día". Es el caso de los maltratadores que ejercen la violencia doméstica, cuyas víctimas, infelizmente, puede terminar en el hospital o en el cementerio. 

Índice

    ¿Cuáles son los síntomas?

    Los síntomas de un trastorno de la personalidad varían dependiendo del tipo de trastorno que padezca el paciente. Aunque en ocasiones quienes presentan un determinado trastorno, pueden presentar también algún síntoma de otro trastorno, van a predominar los que caracterizan su dolencia.

    Los especialistas han determinado tres tipos básicos de trastorno de la personalidad:

    Trastornos de la personalidad tipo A

    Este grupo de trastornos se caracterizan por la manifestación de pensamientos o comportamientos excéntricos o raros:

    • Trastorno paranoide de la personalidad: la persona presenta desconfianza generalizada hacia las otras personas y sus motivaciones. Piensa que quieren hacerle daño o engañarle. No confía en quienes le rodean, piensan que usarán cualquier información que les dé en su contra. Percibe los comentarios y situaciones más inocentes como insultos o ataques personales y reaccionan de manera agresiva, hostil, guardando luego rencor.
    • Trastorno esquizoide de la personalidad: prefieren la soledad y no se sienten a gusto estableciendo relaciones personales o sociales. Por lo tanto, no disfrutan la mayoría de las actividades sociales, se encierran en sí mismos y aparentan ser distantes o indiferentes. Presentan muy poco interés o ninguno en la actividad sexual. 
    • Trastorno ezquizotípico de la personalidad: se destaca por sus ideas, comportamiento y vestimenta excéntricos. Padecen experiencias perceptivas raras como escuchar voces, que alguien susurra su nombre. No expresan emociones o lo hacen de manera inadecuada. Piensan que pueden ejercer influencia en personas o acontecimiento con su mente. Tienen la creencia de que determinados sucesos casuales tienen, secretamente, mensajes exclusivos para ellos. 

    Trastornos de la personalidad tipo B

    Estos trastornos de la personalidad se caracterizan porque la persona tiene pensamientos y comportamientos exageradamente dramáticos y emotivos:

    • Trastorno de la personalidad antisocial: presentan una total indiferencia ante las necesidades o sentimientos de los demás. Pueden tener problemas legales recurrentes por realizar robos, estafas. Con frecuencia presentan un comportamiento agresivo e incluso violento. Y no sienten remordimiento alguno ante su conducta inadecuada.
    • Trastorno límite de la personalidad: quien lo presenta disfruta situaciones de gran riesgo, donde incluso su vida puede estar en peligro. Sin embargo, presenta una imagen de apariencia inestable o frágil. Suelen buscar relaciones intensas y tener un temor extremo a la soledad o al abandono. Puede llegar a autolesionarse o tener conductas suicidas. Pero también puede manifestar ataques de ira con frecuencia. El estrés puede ocasionarle ataques de paranoia de manera intermitente. 
    • Trastorno histriónico de la personalidad: quien padece necesita ser constantemente el centro de atención. Tiene una preocupación exagerada por su apariencia física. Sexualmente puede ser muy provocativo y exaltado. Sus emociones suelen ser poco profundas y cambiar rápidamente. Construyen discursos extraordinarios que en realidad tienen poca base, poco respaldo.
    • Trastorno narcisista de la personalidad: quien lo sufre se siente realmente especial y mucho más importante que quienes le rodean. Pero en realidad son sólo fantasías vinculadas al poder y el éxito que no tiene una base real. Son arrogantes y viven exagerando sus talentos y sus verdaderos logros. Necesitan elogios y la admiración constantes. Buscan aprovecharse de los demás creando falsas expectativas. Con frecuencia pueden sentir envidia o pensar que se les envidia.

    Trastornos de la personalidad tipo C

    Quienes padecen trastornos de la personalidad se caracterizan por tener pensamientos y comportamientos anclados en la ansiedad o el temor exagerados.

    • Trastorno de la personalidad de baja autoestima: quien lo padece es una persona excesivamente tímida en sus relaciones personales y sociales. Con frecuencia se siente inadecuada, inferior o desagradable. Por ello evita participar en actividades nuevas o reunirse con personas que le son extrañas. Presenta una atención excesiva a las críticas o al rechazo de otras personas.
    • Trastorno de la personalidad dependiente: quien lo padece presenta una dependencia excesiva de otras personas y una necesidad permanente de ser cuidado. Presenta una personalidad sumisa. No se cree capaz de cuidarse o defenderse a sí mismo. Tiene una total falta de confianza en sí misma, pide consejos y aprobación constantemente. Por ello se le dificulta iniciar o llevar adelante proyectos. Acepta sin quejarse tratos inadecuados o abusivos. Se le dificulta expresar cualquier desacuerdo por el temor al rechazo y la desaprobación. 
    • Trastorno de la personalidad obsesivo-compulsiva: el individuo que la padece suele presentar una excesiva preocupación por las normas, por los detalles y el orden. Lo que le lleva a actuar buscando un perfeccionismo extremo, esto le genera una gran ansiedad y angustia, especialmente si no logra cumplir las expectativas o los parámetros que se ha planteado. Cuando trabaja en grupo tiende a controlar excesivamente a los demás, y le cuesta mucho delegar tareas. Suele llevar un control estricto, e incluso mezquino, de los gastos y presupuestos. Le cuesta desechar objetos rotos o inútiles. Puede ser inflexible respecto a la moral, la ética, los buenos valores, llegando al exceso de no permitirse actividades placenteras con familiares o amigos por establecer compromisos de trabajo excesivos.

    Deja una respuesta

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    Subir

    Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. Más información